Los consejos que voy a mencionar a continuación pueden parecer obvios, pero les aseguro que no lo son tanto.
1. Cuando vayan a cojer ollas, sartenes o placas para horno u otros recipientes calientes, es preferible hacerlo con un secador seco (valga la redundancia). El agua transmite el calor, así que cuando cogemos algo con un secador mojado, éste se calienta más rápido y puede que nos quememos.
2. También es mejor doblar ordenadamente el secador. Si lo cogemos de cualquier forma, haciendo un revoltijo, tenemos más probabilidades de quemarnos: algunas partes tendrán muchas capas y otras muy pocas; en cambio, si lo doblamos todas las partes tendrán el mismo grosor y no corremos ningún peligro.
3. Si dejan una cuchara de metal o otro instrumento metálico en una olla o sartén, piensen que cuando regresen va a estar caliente, en tal caso tómenlo con un secador. (Esta sí que parece obvia, pero a veces por hacer las cosas rápido, no pensamos...)
17 de septiembre de 2008
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